Anunciante: DKNY
Lugar: New York
Año: NY Fashion Week 2008
La publicidad de guerrilla nace y se nutre de la polémica. Gracias a ella sobrevive, crece y va extendiendo sus tentáculos hasta lograr una notoriedad y un reconocimiento de marca difícilmente conseguibles con una campaña tradicional. El problema es que cuando los límites no existen, lo que tenemos es un artefacto del que no conocemos bien ni los componentes ni su alcance y, al encender esa mecha, lo que hemos estado creando puede explotarnos en nuestra propia cara. Hasta ahora, hemos visto en este blog acciones de guerrilla con resultados brillantes, pero la moneda siempre tiene dos caras. Para algunos, cualquiera de las caras que salga al impactar el metal contra el suelo es beneficiosa: lo importante es que hablen sea como sea ya que la controversia nos mantiene en el aire levitando como plumas por encima del resto. Muchas corporaciones han salido reforzadas de crisis y rumores que las desacreditaban. No obstante, el trabajo que hay que hacer para llegar al mismo punto, es el doble.
Hoy voy a hablaros de una acción de guerrilla que DKNY puso en marcha unos días antes de la fashion week para promocionar su nueva línea: bicis naranjas encadenadas a múltiples sitios de Nueva York (farolas, árboles) en las cuáles solo podía leerse la dirección web de la marca y en algunas, mensajes fomentando el uso de la bicicleta.






